El efecto Unruh (la predicción de que un observador acelerado percibe el vacío como radiación térmica) aún no ha sido detectado. En este trabajo se simulan colisiones realistas de láser con electrones, similares a las planeadas en FACET-II y LUXE. La radiación Unruh se calculó como la dispersión de fotones térmicos, y el fondo fue la radiación Compton no lineal. Se encontraron ventanas angulares y espectrales estrechas donde la señal Unruh es máxima: para LUXE, la relación señal-fondo aumenta cien veces. Es como distinguir un susurro en medio del ruido, si se conoce el ángulo y la frecuencia adecuados.
Una habitación vacía sin objetos. Correr a través de ella enciende un horno invisible — el aire se calienta. Más o menos así funciona el efecto Unruh: para un electrón acelerado, el vacío se vuelve cálido. Los físicos simularon cómo captar esta radiación de la luz láser. La principal interferencia es la dispersión Compton ordinaria, un fondo brillante. Pero el espectro de la señal térmica de Unruh se ve diferente si se observa en un ángulo de fracciones de milirradián.
Sorprendentemente, cualquier aceleración calienta el vacío. Incluso una persona de pie está inmersa en esta radiación, pero su temperatura es de billonésimas de grado. Los electrones acelerados por láser calientan el espacio mucho más, y futuros experimentos prometen registrar por primera vez la respuesta térmica de la nada.
🎯 El efecto Unruh convierte un cohete en aceleración en un baño cálido de partículas: aunque afuera haya vacío, el cosmonauta sentirá una radiación, como si viniera de una chimenea invisible.