Científicos propusieron un nuevo detector para buscar axiones, partículas ultraligeras de la materia oscura. Se basa en pozos cuánticos multicapa (heteroestructuras semiconductoras), donde un gas electrónico bidimensional en un campo magnético crea un resonador plasmónico. Este amplifica la conversión de axiones en fotones (efecto Primakoff inverso). La frecuencia de resonancia se puede sintonizar suavemente cambiando la orientación del dispositivo, como al sintonizar una radio. Esto permite escanear el rango de masas sin mecánica compleja y, por primera vez, probar una región clave de parámetros de la materia oscura de axiones.
El nuevo detector es un «instrumento musical» de alta sensibilidad. Su corazón es un material en capas bajo un intenso campo magnético. Las capas forman un resonador que amplifica la señal como la caja de resonancia de un violonchelo amplifica el sonido de la cuerda. Cuando un axión atraviesa las capas, el campo magnético lo hace «sonar»: emite un fotón con una frecuencia que depende de la masa del axión. Para sintonizar esta frecuencia, basta con cambiar la inclinación del detector, sin piezas móviles, como cambiar de canal en un televisor antiguo. Este método, similar a la espectroscopía, permite escanear un amplio rango de masas en busca de la señal ansiada de materia oscura. Cada segundo, billones de axiones atraviesan el dispositivo; su energía bastaría para hervir una tetera, pero apenas interactúan. Solo se detectan unos pocos, y un sensor ultrasensible registra el destello.
🎯 El nombre «axión» es una broma del premio Nobel [scientist:Frank Wilczek]Frank Wilczek[/scientist]: usó la marca de detergente Axion porque la nueva partícula «limpiaba» la teoría de inconsistencias.