El campo magnético terrestre tiembla en frecuencias ultrabajas; quizás así nos habla la materia oscura. Los científicos convirtieron el planeta en un detector y encontraron la forma de amplificar la señal cientos de veces, usando la ionosfera como espejo del resonador. Los nuevos datos han reducido la zona de búsqueda de los fotones oscuros.
🎯 La señal buscada se encuentra en la banda por debajo de 100 Hz: aquí cantan las ballenas y zumban las redes eléctricas. Para captar el “susurro” cósmico, los científicos deben filtrar la voz del océano y el ruido de la civilización.