El análisis de nuevas observaciones de erupciones cuasiperiódicas (QPE) del objeto Ansky (un transitorio en el núcleo de la galaxia SDSS J1335+0728), realizadas con el instrumento NICER entre enero y junio de 2025, permitió comparar las propiedades de los destellos con los datos de 2024. En comparación con las observaciones anteriores, las QPE de 2025 resultaron ser cuatro veces más energéticas, con un período de repetición de unos 10 días y duraciones individuales de los destellos de entre 2,5 y 4 días —ambos parámetros duplican los del año pasado—. Los perfiles de los destellos se volvieron más asimétricos, con una fase de decaimiento prolongada. Se consideran escenarios teóricos que explican los cambios observados; como principal mecanismo del cambio en la periodicidad y la energía, se propone una interacción evolutiva de una corriente de materia con el disco en un sistema con relación de masas extrema (EMRI). Modelos alternativos incluyen transferencia de masa e inestabilidades del disco de acreción. Es necesario continuar las campañas de observación para esclarecer la naturaleza de Ansky.
En el centro de una gran galaxia se esconde un agujero negro gigantesco, una región de la que ni siquiera la luz puede escapar. Pero a veces, como un faro, emite destellos regulares de rayos X. En 2025, en el objeto Ansky, este faro cambió repentinamente su señal: los intervalos entre los destellos aumentaron de 5 a 10 días, pero cada uno se volvió cuatro veces más energético y dura el doble. La atenuación ahora es más lenta, como si la fuente no se apagara de golpe, sino que se extinguiera lentamente.
La causa probable es un acompañante masivo (una estrella o una nube de gas) que roza el disco giratorio de material incandescente alrededor del agujero. Bajo el efecto de la curvatura del espacio-tiempo, predicha por Einstein, la órbita de este acompañante cambia, y con ella el ritmo de las señales. Tal vez estamos presenciando las últimas vueltas antes de que la estrella desaparezca para siempre.
Para desentrañar la mecánica, los astrónomos seguirán realizando mediciones de brillo y análisis espectral de la radiación.
🎯 Aunque los destellos se repiten casi como un reloj, el intervalo entre ellos puede fluctuar ligeramente, por eso se les llama cuasiperiódicos (casi periódicos).
🎬 Vienen a la mente involuntariamente historias sobre señales de civilizaciones extraterrestres, pero aquí funciona la física pura.