El universo se expande, mientras que los agujeros negros se consideran aislados. Pero la solución exacta de las ecuaciones de Einstein para un agujero en un cosmos en expansión mostró que en el radio 2M el espacio-tiempo se desgarra, como si estallara una pompa de jabón. Esto significa que los agujeros negros habituales podrían ser una ilusión. ¿Será que la naturaleza prohíbe su existencia?
Normalmente, un agujero negro es una región de la que nada regresa. Pero la solución exacta de las ecuaciones de Einstein, que combina un agujero solitario de Schwarzschild y la expansión del Universo de Lemaître, presenta un panorama diferente. En lugar de un horizonte de sucesos —la frontera convencional de no retorno—, a una distancia del centro igual al doble de la masa, la curvatura del espacio-tiempo se vuelve infinita. El tejido del cosmos se desgarra, formando no un pasaje, sino un callejón sin salida.
Dentro del radio 8M/3, además se viola la regla que prohíbe que la energía fluya más rápido que la luz. El agujero negro pierde estabilidad y el espacio-tiempo en su interior deja de existir como estructura conexa. Esto pone en duda la imagen habitual de los agujeros negros en un Universo en expansión, pues la solución considerada es la única exacta que tiene en cuenta ambos efectos sin simplificaciones.
Para preservar la suavidad, los físicos proponen dos caminos: pasar a una teoría de gravedad conforme o sustituir la masa constante del agujero por una función que dependa del radio. En ambos casos, la ruptura se suaviza, devolviendo a los agujeros negros un interior sin catástrofes. Así, los agujeros negros reales podrían resultar mucho más exóticos de lo que creíamos.
🎯 El horizonte de sucesos a menudo se dibuja como una esfera invisible, pero en esta solución se convierte en un lugar donde el tejido de la realidad se corta abruptamente.
🎬 En «Interstellar», el héroe cruza el horizonte de sucesos; según esta solución, se encontraría con un final instantáneo del espacio, como si la trama se interrumpiera a media frase.