A finales de 2025, un cometa de otro sistema estelar pasará cerca de dos sondas científicas. Las sondas podrían atravesar su cola, como un bote a través de la estela de un barco, pero hecha de partículas cargadas. Esto brindará una oportunidad única de 'tocar' directamente material llegado de muy lejos. ¿Qué aprenderemos sobre esta viajera cósmica?
La cola del cometa 3I/ATLAS, extendida por millones de kilómetros, está compuesta de gas enrarecido y diminutas partículas de polvo. A finales de octubre de 2025, dos sondas terrestres se sumergirán en ella: Europa Clipper y Hera. Ninguna fue diseñada para encontrarse con un cometa: Clipper viaja hacia una luna de Júpiter, Hera hacia un asteroide. Pero sus trayectorias se cruzaron casualmente con la cola.
Los instrumentos a bordo captarán partículas de polvo y hidrógeno, y medirán cómo cambia el flujo de partículas cargadas del Sol.
El análisis de su composición revelará si otros mundos se parecen al nuestro. Es como tomar una muestra de un océano desconocido. Estos datos transformarán las vagas conjeturas sobre otros sistemas planetarios en química medible.
🎯 El cometa 3I/ATLAS fue descubierto en 2025: es apenas el cuarto objeto interestelar detectado por los humanos, después del asteroide Oumuamua.