
Luz unidireccional: la magia de los átomos de Rydberg
La luz común se dispersa en todas direcciones, pero los físicos la transformaron en algo parecido a una cinta transportadora: un flujo unidireccional que no retrocede. Para lograrlo, hicieron pasar dos haces contrarios a través de una nube de átomos de Rydberg, hinchados hasta el tamaño de una minúscula mota de polvo.
