La cámara de navegación de la sonda japonesa Hayabusa2, con un objetivo de solo 15 mm (más pequeño que el de muchos smartphones), ha detectado por primera vez de forma fiable tránsitos de exoplanetas. Para cada evento se logró medir el tiempo del centro del tránsito con una precisión de 6 minutos, y los parámetros de los planetas coincidieron con los del telescopio especializado TESS dentro de un 3%. Esto supone un récord para la óptica más pequeña operando en el espacio y demuestra que incluso instrumentos diminutos pueden buscar planetas raros de periodo largo, de forma similar a como un sonar en miniatura detecta a una ballena gigante en el océano.
La lente de la cámara — no más grande que una moneda de cinco rublos. De las que se ponen en los teléfonos inteligentes, pero esta iba instalada en la sonda Hayabusa2 para aterrizar en un asteroide. Sin embargo, los científicos le pidieron que mirara a lo lejos — y esta miniatura aplicó por primera vez el método de tránsito (observar cómo un planeta, al pasar por delante de su estrella, reduce ligeramente su brillo) para detectar exoplanetas — planetas de otros soles.
La cámara registró las sombras de dos gigantes gaseosos al rojo vivo. Sus tránsitos provocaban una caída de brillo de apenas unas décimas de porcentaje — como si una mosca voladora atenuara por un instante la luz de una lámpara de araña. Repitiendo muchas veces las observaciones de los eclipses, los astrónomos acumularon las señales y realizaron una fotometría precisa (medición del brillo). Hubo que corregir el período orbital de uno de los planetas, pues la discrepancia con los datos anteriores resultó demasiado grande para ser casual.
Este éxito significa que para buscar mundos no es necesario construir gigantes. A veces basta con una camarita. Lo más sorprendente es que el instrumento no se preparó para astronomía, sino para navegación durante el aterrizaje en el asteroide Ryugu. Ahora, las herramientas en miniatura pueden abrir la vía para buscar planetas de largo período, que los grandes rastreos dejan pasar.
🎯 La cámara ONC-T fue diseñada originalmente para navegar durante el aterrizaje en el asteroide Ryugu, y ahora ha registrado un récord astronómico.