La luz y el sonido no se llevan bien en los microchips: el mínimo calentamiento del láser genera ruido. Los ingenieros crearon un chip que disipa el calor 60 veces mejor, reduciendo las distorsiones. Ahora se puede aplicar luz potente sin interferencias para las ondas sonoras cuánticas. Es un paso hacia convertidores ideales de microondas a luz, la base del internet cuántico.
🎯 A temperaturas cercanas al cero absoluto, los fonones se convierten en cúbits ideales: ya se pueden realizar operaciones cuánticas con ellos sin ruido térmico.
🎬 Estos chips convierten la luz en sonido y viceversa, como puentes entre mundos de ciencia ficción donde la información se desliza sin pérdidas.