22 años es justo lo que habría tardado una computadora cuántica en encontrar la forma de convertir dióxido de carbono en combustible. Pero los ingenieros encontraron la «salsa secreta», acelerando los cálculos a un solo día. Ahora, la energía verde a partir del aire no es ciencia ficción, sino un plan real para el futuro cercano.
🎯 La palabra «carbono» proviene del latín carbo, que significa carbón. Y los procesadores cuánticos se enfrían a temperaturas más bajas que las del espacio exterior para poder controlar los átomos.