Are you one of the authors of this paper? Email us from your institutional or work email address mentioning this article's arXiv ID and we'll verify you and give you edit access to this page.
Los átomos de níquel, entretejidos en las capas del superconductor, lo transforman en un ovillo magnético enredado.
Links in the knowledge graph 1
Al añadir níquel entre las capas del diseleniuro de niobio superconductor, los físicos obtuvieron un desorden magnético y suprimieron por completo la superconductividad. El material empezó a comportarse como un ovillo enredado de flechas magnéticas, congeladas en un patrón por debajo de 23,5 K. Este control de propiedades mediante la tecnología «sándwich» abre el camino a la electrónica cuántica del futuro.
🎯 El diseleniuro de niobio puro es uno de los pocos materiales donde coexisten superconductividad y acumulaciones periódicas de electrones. La adición de níquel borra ambos, creando un desorden magnético con memoria propia.