Un diminuto disco semiconductor fue enfriado hasta casi no moverse: menos de un fonón. Por primera vez, un objeto del tamaño de un grano de arena se lleva al reposo cuántico. Ahora se podrán construir sensores capaces de oír ondas gravitacionales o moléculas individuales.
🎯 El enfriamiento del disco emplea una mezcla de helio-3 y helio-4 líquidos: al separarse la mezcla, se absorbe calor, algo así como cuando el sudor se evapora y enfría la piel, pero mucho más efectivo.