En la danza magnética sobre un mosaico que nunca se repite, unos diminutos vórtices quedan atrapados para siempre y otros deambulan libremente. Este comportamiento inusual, hallado en el líquido de espín cuántico, insinúa nuevas formas de atrapar y controlar partículas para la computación.
🎯 Los cuasicristales, descubiertos en 1982, se consideraron imposibles al principio, pero en 2011 su descubridor recibió el Premio Nobel. También existen en la naturaleza: por ejemplo, en meteoritos cuya edad supera la de la Tierra.