Imagina un túnel que conecta dos mundos lejanos. Los físicos han calculado cómo la luz puede atravesar un agujero negro en rotación y emerger del otro lado, donde el espacio se comporta de manera extraña. Resulta que la imagen para un observador allí estaría muy distorsionada e invertida, como si el mundo se reflejara en un espejo curvo. ¿Qué más esconden estos portales cósmicos?
Un agujero negro común es una trampa de la que nada escapa. Pero un agujero en rotación es diferente: en su centro no hay un punto, sino un anillo de materia infinitamente comprimida. El espacio aquí está curvado al límite, y los rayos de luz trazan bucles inimaginables.
Una nueva investigación revela que finos haces de luz se deslizan a través de este anillo, como un hilo por el ojo de una aguja. El más mínimo error y el rayo muere, pero un acierto preciso lo lanza a un universo reflejado como un espejo, con leyes invertidas. Desde allí, nuestro cielo se vería invertido y distorsionado.
Por lo tanto, la información que cae en un agujero negro quizás no se pierde, sino que se filtra a través del anillo hacia otro mundo.
🎯 El anillo central de un agujero negro rotatorio es como el ojo de una aguja: el más mínimo error destruye el objeto que cae, pero un acierto perfecto lo lanza a un universo espejo.
🎬 Pasar a través de un agujero negro rotatorio hacia otro universo recuerda a la idea de los agujeros de gusano, mostrada en la película 'Interstellar'.