Dos diminutos diamantes pueden entrelazarse de forma que el pulso de uno resuene al instante en el otro, incluso en planetas distintos. Pero si la gravedad es solo una fuerza clásica, no podrá tejer este hilo invisible. Así que en el experimento surgirá algo nuevo.
🎯 El entrelazamiento es tan intenso que medir una partícula en una galaxia influiría teóricamente al instante en su compañera en otra, más rápido que la luz. Pero así no se puede transmitir información, pues violaría la relatividad.
🎬 En la novela 'Contacto' de Carl Sagan, los viajeros usan ondas gravitacionales para comunicarse a través de agujeros de gusano. Aquí, la propia gravedad se vuelve un campo de pruebas de la realidad cuántica, difuminando la frontera entre ficción y ciencia.