Estrellas invisibles hechas de partículas ligerísimas pueden hacer que astros lejanos parpadeen rítmicamente. Es factible buscar tales objetos con telescopios, y su descubrimiento sería la primera prueba directa de campos cuánticos en un espacio-tiempo curvado.
🎯 Estas invisibles pueden pulsar con frecuencias que van de minutos a décadas, y su ritmo delata directamente la masa de las partículas que las componen, una masa imposible de medir de otra manera.