La luz, al pasar cerca de un agujero negro de rotación extrema, se divide: los rayos con polarización circular izquierda y derecha caen en la Tierra en diferentes hemisferios, a una distancia de más de un billón de kilómetros. Esto permitirá a los astrónomos captar señales de polarización y estudiar a los gigantes invisibles.
🎯 Un agujero negro giratorio arrastra consigo el propio tejido de la realidad, como un remolino gigante, y esto separa la luz en rayos con torsión izquierda y derecha.
🎬 En la ciencia ficción, por ejemplo en Star Trek, la polarización variable es parte de los sistemas de sensores. Este mismo efecto podría inspirar también métodos reales de observación de agujeros negros.