El temblor cuántico del vacío desdibuja el paso del tiempo. Relojes diminutos, construidos de forma diferente, cuentan el tiempo de manera desigual, incluso estando juntos. Una paradoja microscópica de los gemelos: el envejecimiento depende del diseño interno, no de la velocidad.
🎯 El ruido cuántico no puede eliminarse ni con frío ni con blindaje: está inscrito en los cimientos del universo y hace que cualquier reloj sea eternamente inexacto.