El planeta solitario KMT-2024-BLG-0816, uno de tantos planetas que flotan libremente, fue descubierto cuando su gravedad actuó como una lupa durante varias horas. Al pasar frente a una estrella lejana, el cuerpo invisible curvó el espacio, como una canica de vidrio, y amplificó la luz del fondo. Gracias a una rara coincidencia, el planeta pasó tan cerca del rayo visual que los telescopios pudieron observar cómo cambiaba el brillo en diferentes zonas del disco estelar: la lente se deslizaba sobre su superficie.
Un misterio añadido fue una tenue luz externa: no se parece a la de una estrella, pero podría ser el fantasma de su antiguo dueño. Si se confirma, por primera vez se verá un planeta solitario junto a su estrella madre, aunque estén separados por billones de kilómetros. Futuras mediciones de brillo en distintos colores permitirán comprobar esta hipótesis.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.00325v1
We present the discovery of a free-floating planet microlensing event KMT-2024-BLG-0816. The event shows finite-source effect, significant blending light, and no microlensing signal from a putative planet host. Among the free-floating planet events with finite source effects, this is the only event with unresolved blending light. We discuss how follow-up observations can be used to determine whether the blending light originates from a putative planet host.
El propio Einstein predijo el efecto de lente gravitacional en 1936, aunque pensaba que sería imposible de observar.
En la ciencia ficción, los planetas solitarios son mundos helados que guardan secretos de antiguas civilizaciones, como en la novela 'Némesis' de Asimov.