El oscurecimiento de Betelgeuse en 2019–2020 (la estrella se volvió tres veces más tenue) se explicó por una eyección de polvo, no por una explosión de supernova inminente. Pero la intriga continuó: las observaciones insinuaban un compañero invisible. El 21 de julio de 2025, por fin se le fotografió directamente con el telescopio Gemini Norte y el instrumento 'Alopeke. El compañero es 6 magnitudes más tenue que Betelgeuse y orbita justo dentro de su atmósfera extendida, a una distancia angular de 52 mas (milisegundos de arco). Este descubrimiento, aunque con baja significancia (1,5σ), encaja perfectamente con las predicciones y podría arrojar luz sobre el comportamiento de la supergigante roja. La próxima ventana favorable para observaciones será en noviembre de 2027.
En 2019, Betelgeuse se atenuó repentinamente, generando rumores de una inminente explosión. Pero la culpa fue de nubes de polvo cósmico. Ahora, el telescopio Gemini North ha distinguido en su deslumbrante brillo una diminuta estrella compañera, predicha por cálculos.
Betelgeuse es como un reflector de estadio, y su compañero, una luciérnaga que destella justo en el haz. Es 250 veces más débil, pero los astrónomos lograron medir su posición y la diferencia de brillo. La coincidencia con la teoría resultó impresionante.
La vecindad explica las antiguas rarezas del gigante. Y lo principal: el compañero orbita alrededor de Betelgeuse en solo unos pocos años. Este veloz baile no solo pospone la posible explosión de supernova, sino que también da la oportunidad de seguir observando a la pareja. Las próximas observaciones serán en noviembre de 2027.
🎯 Los nombres no oficiales del compañero son Betelbuddy o Siwarha. Su órbita completa alrededor de Betelgeuse dura solo unos pocos años: en términos cósmicos, es un baile muy rápido.