Normalmente, el movimiento debilita el vínculo cuántico invisible. Pero los científicos hallaron un estado de cuatro partículas donde la conexión permanece máxima incluso con aceleración infinita, como un hilo que no se puede romper. Este descubrimiento promete una comunicación cuántica ultraconfiable para satélites y ordenadores espaciales.
🎯 El efecto Unruh es un «espejismo» cuántico: para un observador acelerado, el espacio vacío parece lleno de partículas calientes, como si estuviera rodeado de un plasma invisible.
🎬 El ansible de las novelas de Ursula K. Le Guin —un dispositivo de comunicación interestelar instantánea— podría basarse físicamente en este estado entrelazado «congelado».