El radiotelescopio VLA, en Nuevo México, escuchó el cielo en dos ocasiones, durante 96 minutos cada una, y captó breves ráfagas de radio del objeto 2M2228, un enano marrón. Este cuerpo cósmico es más pesado que un planeta, pero más ligero que una estrella: en su interior no se enciende la reacción termonuclear, por lo que simplemente se enfría con el tiempo. Las ráfagas llegaron con un intervalo de 47 minutos la primera vez y de 58 minutos la segunda.
La señal resultó estar fuertemente polarizada: las ondas de radio oscilaban predominantemente en una sola dirección, como si hubieran pasado por una rejilla. Este comportamiento es típico de la radiación de electrones que giran alrededor de las líneas de campo magnético. Por la intensidad de las ráfagas se estimó el campo magnético del enano: no es más débil que 1,4 kilogauss, cientos de veces más fuerte que el campo magnético de la Tierra. Los científicos sugieren que se trata del mismo mecanismo que produce las auroras en Júpiter, pero mucho más potente.
Por ahora las observaciones son breves y los períodos de las ráfagas podrían precisarse. Pero ya está claro que 2M2228 es un objetivo ideal para futuras observaciones conjuntas con radiotelescopios y el telescopio espacial James Webb. Así se podrá comprobar si las ráfagas de radio están relacionadas con el clima en la atmósfera del enano marrón y cómo su campo magnético controla las auroras.
A los enanos marrones a veces se les llama 'estrellas fallidas': se forman como estrellas, pero les falta masa para iniciar la fusión termonuclear del hidrógeno.