Un telescopio colocado en el espacio para observar objetos astronómicos sin interferencia atmosférica.Un telescopio espacial es un observatorio situado más allá de la atmósfera terrestre para capturar imágenes y espectros astronómicos sin las distorsiones y la absorción causadas por el aire. La atmósfera bloquea la mayor parte de la luz ultravioleta e infrarroja, y hace que la luz visible parpadee y se difumine. Al operar en el espacio, telescopios como Hubble y James Webb alcanzan una resolución limitada por difracción y acceden a longitudes de onda que nunca llegan al suelo. Esto ha permitido descubrimientos que van desde las atmósferas de exoplanetas hasta las galaxias más lejanas, cambiando fundamentalmente nuestra visión del cosmos.
El concepto fue propuesto por Lyman Spitzer en 1946, lo que llevó al lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble en 1990. Antes, el Observatorio Astronómico Orbital (1968) y el Explorador Ultravioleta Internacional (1978) fueron pioneros en la astronomía desde el espacio.
Los telescopios espaciales utilizan espejos y detectores similares a los terrestres, pero se lanzan a órbita o a los puntos de Lagrange. Mantienen una puntería precisa mediante ruedas de reacción y rastreadores de estrellas, y a menudo incluyen enfriamiento criogénico para reducir el ruido térmico en las observaciones infrarrojas. Los datos se transmiten a la Tierra mediante enlaces de radio, donde se procesan y analizan. La ausencia de turbulencia atmosférica permite que el telescopio alcance su límite teórico de resolución.
Los telescopios espaciales se utilizan para la cosmología, la caracterización de exoplanetas y el monitoreo del clima espacial. También sirven como bancos de pruebas para tecnologías como la óptica adaptativa y los sistemas de puntería de precisión.
El Telescopio Espacial Hubble ha observado la misma porción del cielo durante más de 20 años, creando el Campo Ultra Profundo del Hubble, que contiene miles de galaxias de cuando el universo tenía menos de mil millones de años.




