Fast radio bursts are intense, millisecond-duration radio pulses of cosmic origin, often associated with magnetars or other energetic astrophysical events.Los estallidos rápidos de radio son transitorios de radio de milisegundos (fuentes temporales) de origen cosmológico. Su medida de dispersión (el grado de ensanchamiento de la señal por los electrones libres en el medio intergaláctico) indica distancias enormes. Un estallido típico libera en un par de milisegundos la misma energía que el Sol emite en varios días, lo que sugiere la participación de objetos compactos: estrellas de neutrones o magnetares (estrellas de neutrones con campos magnéticos récord).
La primera detección, FRB 010724 (también conocido como el pulso de Lorimer), tuvo lugar en 2007 al analizar datos del radiotelescopio de Parkes (Australia) del 24 de julio de 2001. Duncan Lorimer y David Narkevic identificaron un pulso único con DM=375 pc/cm³, que superaba con creces la contribución de la Vía Láctea, indicando un origen extragaláctico. Descubrimientos posteriores con los telescopios de Arecibo y CHIME, incluido el repetidor FRB 121102, confirmaron la clase de fenómeno. Los modelos teóricos incluyen escenarios explosivos en magnetares (como en el modelo de llamaradas gigantes), fusiones de estrellas de neutrones o evaporación de agujeros negros primordiales. El descubrimiento de emisión similar a FRB del magnetar galáctico SGR 1935+2154 en 2020 fortaleció la hipótesis del origen magnetárico.
La emisión de los FRB probablemente se genera por una liberación repentina de energía magnética en la magnetosfera de una estrella de neutrones, lo que produce un flujo relativista de plasma que genera emisión coherente de radio mediante inestabilidades de tipo máser ciclotrónico o máser sincrotrón. Modelos alternativos consideran ondas de choque de fusiones de objetos compactos. La dispersión y la rotación de Faraday muestran que la radiación atraviesa plasma magnetizado, imponiendo restricciones a la densidad electrónica y los campos magnéticos en el medio intergaláctico. El mecanismo exacto de emisión sigue sin estar claro; los principales desafíos incluyen explicar la coherencia de la emisión y las temperaturas de brillo extremas.
Se usa para sondear el medio intergaláctico y probar modelos cosmológicos.
Algunos estallidos rápidos de radio se repiten a intervalos irregulares, como una 'respiración' cósmica. El primer repetidor, FRB 121102, produjo cientos de estallidos, obligando a los científicos a construir telescopios especiales para buscarlos.





















