Un hecho inesperado: los modestos agujeros negros en los corazones de las galaxias resultaron ser mucho más brillantes en el ultravioleta de lo que creían los astrónomos. Generan entre 3 y 4 veces más radiación ionizante, lo que los convierte en actores importantes en la época de la reionización, cuando el universo se volvió transparente. Quizás fueron estos antiguos «faros» los que atravesaron la oscuridad.
🎯 La reionización duró unos 600 millones de años y fue desigual: como si faros se encendieran en distintos puntos del océano, disipando lentamente la niebla y dejando islotes oscuros de hidrógeno neutro.