El cosmos está lleno de componentes invisibles: materia oscura y energía oscura. Un nuevo modelo ha mostrado que pueden transformarse una en otra, como el hielo se derrite en agua, pero con una condición: esto sucede increíblemente raramente. Si esta interacción ocurriera más rápido, el cielo nocturno se vería diferente. Ahora los científicos entienden por qué aún no hemos detectado ni un solo evento de este tipo: se esconde en estrictas prohibiciones naturales.
🎯 Si este proceso ocurriera a la máxima velocidad permitida, desde el Big Bang se habrían producido apenas unos pocos miles de transformaciones en todo el Universo visible.