El cielo nocturno está lleno de estrellas, pero ellas son solo una pequeña parte de todo lo que existe en el universo. Los astrónomos notaron hace tiempo una rareza: las galaxias giran tan rápido que deberían despedazarse, pero no lo hacen. Algo invisible las mantiene unidas, como hilos invisibles que sujetan las cuentas de una rueda que gira.
Ese "algo" se llamó materia oscura. No brilla, no refleja la luz, pero atrae a la materia ordinaria. Sin ella, las galaxias no podrían agruparse en los cúmulos que vemos. La materia oscura también explica cómo se curva la luz de galaxias lejanas, como si miraras a través de un vidrio ondulado.
Pero hay otro camino: quizás no se necesita materia nueva, sino modificar la ley de la gravedad. Algunos científicos proponen ajustar la fórmula de Newton para prescindir de la materia invisible. Hasta ahora, ninguna opción explica todo, así que la búsqueda continúa.
Si tomaras un cubo de azúcar de materia oscura, pesaría como una montaña, pero sería completamente invisible.
En la serie "Materia oscura", los protagonistas despiertan en una nave sin memoria, igual que los científicos que aún no saben de qué está hecha esta sustancia invisible.