En un superconductor ordinario, los electrones se unen en pares que permanecen quietos: su impulso total es cero. Pero puede ser diferente: los pares adquieren un impulso común y comienzan a moverse, como un banco de peces nadando contra la corriente. Este estado se llama onda de pares y es muy caprichoso: se necesitan condiciones especiales.
En este trabajo se consideró un cristal con atracción entre electrones y se le añadió un patrón magnético de dos tipos. El primer patrón, parecido a una cuadrícula diagonal, ayudó a que la onda de pares surgiera cuando había pocos electrones. El segundo patrón, como un tablero de ajedrez, funcionó solo con un gran número de electrones, y además en un rango estrecho.
Conclusión: el patrón magnético puede tanto ayudar como obstaculizar la onda de pares. Sabiendo esto, es más fácil buscar materiales donde esta superconductividad exótica aparezca por sí sola.
La onda de pares en superconductores fue predicha en la década de 1960, pero experimentalmente solo se ha observado en unos pocos materiales, y cada vez fue un acontecimiento.