La luz induce estados superconductores o la formación de pares de Cooper en los materiales.La superconductividad inducida por luz es un fenómeno en el que la irradiación con pulsos láser intensos y ultracortos sobre ciertos materiales los convierte temporalmente en superconductores, es decir, materiales que conducen la electricidad sin resistencia. Esto es notable porque permite a los investigadores explorar el comportamiento superconductor en materiales que no son superconductores en condiciones normales, e incluso a veces a temperaturas muy por encima de su temperatura crítica habitual. El efecto es típicamente transitorio y dura solo picosegundos, pero proporciona una herramienta poderosa para estudiar la física fundamental de la superconductividad y potencialmente señala nuevos caminos para lograr la superconductividad a temperatura ambiente.
Las primeras demostraciones claras de superconductividad inducida por luz se reportaron en la década de 2010, especialmente en experimentos con materiales cupratos realizados por Andrea Cavalleri y sus colegas en el Instituto Max Planck para la Estructura y Dinámica de la Materia. El campo se basa en trabajos anteriores sobre espectroscopía ultrarrápida y el estudio de estados fotoexcitados en materia condensada.
El mecanismo implica que la luz excita las vibraciones de la red cristalina (fonones) del material, lo que a su vez modifica las interacciones entre los electrones. En algunos materiales, esto puede fortalecer el emparejamiento electrónico responsable de la superconductividad, o incluso inducir el emparejamiento en materiales donde no ocurre de forma natural. Los pulsos láser crean un estado de no equilibrio en el que los electrones forman transitoriamente pares de Cooper, los pares de electrones enlazados que transportan la supercorriente. Este estado persiste solo mientras la red permanece excitada, por lo que el efecto es de corta duración.
Aunque aún no es directamente aplicable en tecnología, la superconductividad inducida por luz se utiliza en investigación para sondear los mecanismos de la superconductividad de alta temperatura y para probar modelos teóricos de materia cuántica en no equilibrio.
En algunos experimentos, se ha observado superconductividad inducida por luz a temperaturas superiores a 100 kelvin, mucho más altas que la temperatura de transición superconductora convencional de muchos materiales.











