Los diminutos puntos rojos en las imágenes del Webb resultaron no ser estrellas, sino hambrientos agujeros negros bebés. No nacen de estrellas moribundas, sino directamente del colapso de nubes de gas. Esto cambia nuestra idea de lo rápido que aparecieron monstruos en el universo.
🎯 Los agujeros negros supermasivos pueden crecer tan rápido que duplican su masa en apenas 10 millones de años; en escalas cósmicas, eso es un instante.
🎬 Se asemeja al nacimiento del agujero negro Gargantúa de «Interstellar», pero sin colapso estelar: directamente en el universo primitivo.