
Fue lanzado el 25 de diciembre de 2021 tras décadas de planificación. Recibe su nombre en honor a James Webb, administrador de la NASA durante la era del programa Apolo. Fue desarrollado por la NASA en colaboración con las agencias espaciales europea y canadiense.
Un enorme espejo segmentado recoge la luz infrarroja y la enfoca en los detectores. Como un girasol que se gira hacia el Sol, el parasol siempre protege al telescopio de la luz y el calor del Sol y la Tierra, enfriando los instrumentos a temperaturas criogénicas para una sensibilidad máxima.