El vacío nunca es absoluto: en él pululan constantemente partículas virtuales. Su empuje puede hacer girar diminutos trozos de materia si se aplica un campo magnético. Los físicos han encontrado por primera vez una forma de poner en marcha este "motor de vacío" sin necesidad de piezas asimétricas, simplemente usando un nuevo tipo de imanes. En el futuro, esto conducirá a la creación de nanomotores que funcionen sin contacto mecánico.
🎯 El efecto Casimir fue calculado por el físico holandés Hendrik Casimir ya en 1948, pero solo se pudo confirmar experimentalmente entre 1996 y 1997 mediante mediciones de altísima precisión.
🎬 En la novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke "Las fuentes del paraíso", los ingenieros construyen un ascensor espacial. Quizás algún día los nanomotores basados en el efecto Casimir formen parte de tales estructuras.