Una diminuta mota de polvo de diamante flota en el vacío y de repente empieza a vibrar, como una campanita. En su interior hay un defecto que, con luz y microondas, se convierte en un amplificador de sonido. Este «láser de sonido» es miles de veces más sensible que los normales: detecta el temblor de una sola molécula o una onda gravitacional.
🎯 El máser es el hermano mayor del láser: se construyó por primera vez en 1954 para microondas, y ahora el mismo principio da vida a vibraciones sonoras en un cristal.
🎬 En la ciencia ficción, los cristales autoexcitados suelen ser el corazón de detectores y motores.