Las pulsaciones térmicas del joven universo actuaron como empujones rítmicos en un columpio: amplificaron por resonancia el nacimiento de axiones, partículas de materia oscura. Esto desplazó la masa probable de los axiones a una región donde aún no se han enfocado las búsquedas. Quizás la materia oscura es más pesada de lo que se pensaba y se esconde en territorio inexplorado.
🎯 El nombre «axión» lo acuñó el premio Nobel Frank Wilczek, tomándolo del detergente Axion: se suponía que la partícula «limpiaría» la teoría de contradicciones.