En el desierto helado de la Antártida, el telescopio SPT-3G observa las profundidades del universo. Su objetivo es la antigua radiación de microondas que quedó tras el Big Bang. Pero en su camino hacia nosotros, esta radiación atraviesa gigantescos cúmulos de galaxias llenos de gas sobrecalentado. El gas calienta ligeramente los fotones, y en el mapa del cielo aparecen manchas apenas perceptibles.
Este efecto se llama efecto Sunyaev-Zeldovich, por los dos físicos que lo predijeron. Funciona como una radiografía, pero sin rayos X: cuanto más caliente está el gas, mayor es la distorsión. Al estudiar estas manchas, los astrónomos averiguan dónde se encuentran los cúmulos y cómo se distribuye la materia en ellos. En el nuevo trabajo se recopilaron datos de varios años de observaciones a frecuencias de 95, 150 y 220 GHz, y se añadieron imágenes del observatorio espacial Herschel a 600 y 857 GHz. Todo se combinó en un solo mapa: el más profundo jamás creado.
La principal dificultad es separar la señal deseada de las interferencias. El «ruido» más traicionero lo produce el fondo infrarrojo cósmico: la luz de galaxias polvorientas lejanas que también llega al telescopio. Para eliminarlo, se construyeron dos versiones del mapa: una con máxima sensibilidad y otra con supresión del fondo. La comparación mostró que, en las escalas de interés, el fondo es decenas de veces más débil que la señal. Además, la diferencia entre los mapas permitió medir por primera vez cómo se correlacionan el efecto Sunyaev-Zeldovich y el fondo infrarrojo. Resultó que, a grandes escalas, la correlación es positiva: donde hay mucho gas caliente, también hay muchas galaxias polvorientas. A pequeñas escalas, la correlación desaparece.
Este resultado no es solo un logro técnico. Aporta nuevas restricciones a los modelos que describen cómo las galaxias expulsan materia y energía al espacio circundante. Estas «retroalimentaciones» son la clave para entender la evolución de las galaxias y los cúmulos. Así, un mapa elaborado en un desierto helado ayuda a vislumbrar cómo funciona todo el universo.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2602.10107
We present a measurement of the full shape of the power spectrum of the thermal Sunyaev-Zeldovich (tSZ) effect down to arcminute scales using cosmic microwave background (CMB) data from the South Pole Telescope (SPT) over roughly 100 $${\rm deg}^{2}$$ field. The analysis incorporates data from the 2019/20 seasons of the SPT-3G survey in bands centered at 95, 150, and 220 GHz; from the full SPTpol dataset at 150 GHz; and from {\it Herschel}-SPIRE survey in bands centered at 600 and 857 GHz. We combine data from all the above bands using linear combination (LC) techniques to produce a tSZ or Compton-$$y$$ map. We modify the LC weights to produce multiple versions of the Compton-$$y$$ map, including minimum-variance (MV) and foreground-minimized (-min) maps. We measure the auto- and cross-spectra of a subset of these maps in the range $$\ell \in [500, 5000]$$. While this power spectrum includes contributions from signals other than tSZ, we present numerous checks to show that the most challenging foreground signal, the cosmic infrared background (CIB) is much lower than the desired tSZ signal in the scales of interest in this work. The final tSZ power spectrum is measured at $$9.3\sigma$$ with both the MV and CIB-min maps. Our results are consistent with those reported in other CMB surveys across the literature. Using the difference in the tSZ power spectrum from MV and CIB-min maps, we reconstruct the scale-dependent tSZ-CIB cross-correlation $$\rho_{\ell}^{\rm tSZ \times CIB}$$, finding $$3.1\sigma$$ evidence for a nonzero correlation coefficient that is positive on large scales and approaches zero for $$\ell > 2500$$. This result represents the deepest tSZ maps ever produced and provides new constraints that can help refine astrophysical feedback mechanisms and models of the intracluster medium.
El efecto Sunyaev-Zeldovich permite ver cúmulos de galaxias a distancias enormes porque su brillo no depende de la distancia, a diferencia de la luz ordinaria, que se atenúa.
En la novela «Contacto» de Carl Sagan, los radiotelescopios captan una señal procedente de un cúmulo de galaxias; mapas como estos ayudan a localizar tales regiones.