
Radiación electromagnética con longitudes de onda más largas que la luz visible, útil para observar a través del polvo.La radiación infrarroja es radiación electromagnética con longitudes de onda más largas que la luz visible, típicamente desde unos 700 nanómetros hasta 1 milímetro. Es emitida por todos los objetos con temperatura superior al cero absoluto, lo que la convierte en una sonda universal de la materia caliente. En astronomía, las observaciones infrarrojas son cruciales porque las partículas de polvo en el espacio absorben la luz visible y la reemiten en el infrarrojo, lo que permite a los astrónomos ver a través de regiones polvorientas y estudiar el universo temprano, la formación estelar y los centros de las galaxias.
La radiación infrarroja fue descubierta en 1800 por William Herschel, quien usó un prisma para descomponer la luz solar y midió el aumento de temperatura más allá del extremo rojo del espectro. Las observaciones astronómicas infrarrojas comenzaron en la década de 1960 con telescopios terrestres, y misiones espaciales como IRAS (1983) y Spitzer (2003) revolucionaron el campo.
La radiación infrarroja surge del movimiento térmico de átomos y moléculas: al vibrar y rotar, emiten fotones en el rango infrarrojo. En el espacio, los granos de polvo calentados por la luz estelar irradian en el infrarrojo, y esta emisión puede atravesar las nubes de polvo que bloquean la luz visible. Los detectores infrarrojos, como los del Telescopio Espacial James Webb, se enfrían a temperaturas muy bajas para reducir su propio ruido térmico, lo que les permite detectar señales infrarrojas débiles de objetos distantes. La atmósfera absorbe gran parte del infrarrojo, por lo que muchas observaciones se realizan desde el espacio o desde sitios de gran altitud.
La tecnología infrarroja se utiliza en dispositivos de visión nocturna, cámaras termográficas para diagnósticos médicos e industriales, controles remotos y comunicaciones por fibra óptica, así como en astronomía para estudiar la formación estelar, las atmósferas de exoplanetas y el universo temprano.
La radiación infrarroja es lo que hace visible un objeto cálido para una cámara térmica: incluso en la oscuridad total, una persona emite suficiente luz infrarroja para ser captada con claridad.

















