En el Gran Colisionador de Hadrones, los misteriosos fallos —UFO— podrían ser el «sonido» de partículas de materia oscura de gramos de peso que atraviesan la Tierra. Si se oyen tres de esos «golpes» en un par de segundos, el colisionador se convertirá en un oído gigante para el universo invisible.
🎯 La energía del pulso sonoro de ese grumo es comparable al impacto de un gran meteorito, pero solo el anillo de 27 km del LHC, convertido en un sismógrafo gigante, es capaz de oírlo.