Una pila de láminas delgadas de diferentes materiales descansa sobre la mesa. Si se calienta desde abajo, el calor subirá, pero ¿se extenderá igual de rápido hacia los lados? En los semiconductores en capas, la respuesta es no: a lo largo de las capas el calor viaja más rápido que a través de ellas. Es como el agua en una pila de papel: a lo largo de las hojas se extiende con facilidad, pero a través de la pila se filtra con dificultad.
Medir con precisión ambas direcciones del flujo de calor no es tarea fácil. Los métodos convencionales ven bien el movimiento transversal del calor, pero son casi ciegos al longitudinal. Los investigadores propusieron un nuevo enfoque: dirigen dos rayos láser a la muestra —uno calienta y el otro lee la temperatura— y separan estos rayos a diferentes distancias. Analizando cómo cambian la amplitud y la fase de la respuesta térmica con distintos desplazamientos, se pueden calcular ambas conductividades térmicas.
Para procesar los datos se utilizó un algoritmo inteligente que busca por sí mismo la mejor coincidencia entre el modelo y el experimento. En una muestra de capas alternas de arseniuro de aluminio y arseniuro de galio (espesor del período de 52 nm) se obtuvo: a través de las capas — 14.7 W/(m·K), a lo largo — 37.4 W/(m·K). La diferencia de 2.5 veces muestra cuán fuertemente afecta la anisotropía al intercambio de calor. Este método será útil en el desarrollo de nuevos termoeléctricos y en la refrigeración de microchips.
La diferencia de conductividad térmica a lo largo y a través de las capas en el material estudiado es mayor que en la madera: en el pino, el calor se propaga a lo largo de las fibras aproximadamente 2 veces más rápido que a través de ellas.