Dos diamantes flotando en el vacío, gracias a su masa, empiezan a comportarse como un solo objeto, aunque no haya nada entre ellos. Este efecto no depende de la masa: tanto da una mota de polvo como una migaja grande. Así, los científicos quieren atrapar la gravedad en la frontera cuántica.
🎯 Los objetos cuánticos nunca se quedan quietos: incluso en el vacío absoluto y a temperatura cero, siempre vibran un poco. Este temblor es un límite fundamental para la precisión de los instrumentos.