Los astrónomos podrían haber escuchado por primera vez cómo chocan los “ladrillos” de la materia oscura: agujeros negros más ligeros que el Sol. Estos objetos no nacen de estrellas; si se confirma su existencia, transformará nuestra comprensión de la composición del Universo.
🎯 Un agujero negro con la mitad de la masa del Sol tiene un radio de aproximadamente un kilómetro y medio; ese objeto cabría en el centro de una ciudad pequeña, pero atraería todo a su alrededor con una fuerza monstruosa.