La estrella GJ 504, un análogo solar de 2 mil millones de años, gira inusualmente rápido (período de 3,4 días) y muestra una intensa actividad magnética, lo que contradice su estado evolutivo. Los astrónomos supusieron que un planeta gigante cercano, arrastrado por fuerzas de marea, cayó sobre la estrella y la hizo girar, rejuveneciendo su dinamo magnético. Mediante espectropolarimetría y modelado 3D del viento estelar, se logró medir la tasa de pérdida de momento angular. La comparación con modelos evolutivos mostró que solo el escenario de un planeta "engullido" explica los parámetros observados. Curiosamente, los astrónomos encontraron otra estrella candidata a un destino similar, lo que sugiere que estos eventos no son raros.
La estrella GJ 504, gemela en edad de nuestro Sol, se comporta como un patinador consumado: gira sobre sí misma en 3,4 días, brillando con luz de rayos X. Normalmente, las estrellas de la misma edad que el Sol giran con pereza, pero esta parece haber recibido un dopaje cósmico.
El secreto lo revelaron las simulaciones. El análisis de la luz (espectroscopía) mostró que el frenado habitual por el viento estelar no habría podido ralentizarla. La única explicación es que en el pasado la estrella engulló un exoplaneta del tamaño de Júpiter. Este 'compañero de baile' le transfirió su momento orbital, y la estrella empezó a girar como una patinadora tras un levantamiento. Sin eso, rotaría lentamente, dando una vuelta completa en un mes.
Una 'bailarina' similar se ha encontrado en HD 75332: parece que la coreografía celeste es más frecuente de lo esperado.
🎯 La estrella GJ 504 completa un giro en 3,4 días, siete veces más rápido que nuestro Sol.