El protón no es una bolita compacta. Su carga, su masa y otras propiedades se distribuyen en el espacio de maneras distintas, y cada propiedad tiene su propio radio. Los físicos saben desde hace tiempo cómo medir dónde se concentra la carga del protón y dónde está su masa. Ahora han llegado a otra característica: el número bariónico, es decir, el número que indica cuántas partículas pesadas (bariones) participan en un proceso. Resulta que el número bariónico del protón vive en un núcleo muy apretado.
Para verlo, los investigadores hicieron chocar fotones contra protones y observaron qué mesones se producían: mesones rho, mesones omega, piones. Por la forma en que estos mesones se dispersan lateralmente (su momento transversal), se puede reconstruir de qué región del protón salieron. El método es parecido a deducir dónde cayó una piedra por los círculos en el agua. Resultó que el número bariónico se concentra en una región de radio 0.33–0.53 femtómetros. Un femtómetro es la millonésima parte de la milmillonésima parte de un metro, es decir, el tamaño de un núcleo atómico.
Para comparar: la carga y la masa del protón se distribuyen de forma notablemente más amplia, con un radio de al menos 0.67 femtómetros. Así que el número bariónico es como un núcleo denso dentro de una nube más difusa de carga y masa. Esta imagen ayuda a entender mejor cómo está hecho el protón y por qué las fuerzas nucleares se comportan exactamente como lo hacen.
Este resultado es un paso más hacia el mapa completo del interior del protón. Cuanto mejor sepamos dónde está cada cosa dentro de estas partículas diminutas, mejor entenderemos cómo está hecha la materia que nos rodea.
El radio del núcleo bariónico del protón es de 0.33–0.53 femtómetros. Si el protón fuera del tamaño de un campo de fútbol, ese núcleo sería más pequeño que un balón.
En la novela «El problema de los tres cuerpos» de Liu Cixin, los protones se despliegan en estructuras multidimensionales; aquí vemos que incluso en un protón ordinario hay una estructura interna oculta con una distribución inesperada de propiedades.