Se ha descubierto un nuevo radiotransiente de período largo, ASKAP J142431.2-612611, con un período de 36 minutos. La fuente fue detectada en el relevamiento EMU con ASKAP, y observaciones posteriores con ATCA mostraron emisión pulsada durante ocho días, tras lo cual cesó. No se encontró ninguna contraparte óptica o infrarroja ni en relevamientos de archivo ni en observaciones dirigidas con Gemini South. En la fase activa, el perfil de los pulsos es estable, el grado de polarización es cercano al 100%, y su estado evoluciona de elíptico a lineal, describiendo un arco de círculo máximo en la esfera de Poincaré. Este comportamiento concuerda con un modelo de emisión intrínseca completamente polarizada linealmente que atraviesa un medio con birrefringencia lineal. El descubrimiento amplía la población conocida de transientes de período largo y subraya la intermitencia de su actividad. Se discuten las implicaciones para los modelos teóricos y las direcciones de investigación futura.
Los astrónomos captaron la señal de una baliza cósmica: un radiopúlsar con un período de 36 minutos. A diferencia de los púlsares comunes (estrellas de neutrones que giran cientos de veces por segundo), este apenas rotaba. Transmitió pulsos solo durante ocho días y desapareció, visible únicamente en radiofrecuencia.
Las ondas de radio estaban polarizadas al 100%: tal orden es raro en la naturaleza. El plano de sus oscilaciones giraba suavemente, describiendo un círculo en la esfera de Poincaré. Al parecer, la radiación nace estrictamente dirigida y el campo magnético del objeto la va girando.
Esta fuente podría ser una estrella de neutrones con un campo magnético extremo, o incluso una enana blanca radiopúlsar. La brevedad del destello sugiere que hay muchas balizas así en la Galaxia, pero solo las notamos cuando se encienden brevemente.
🎯 El período de 36 minutos es tan largo que un púlsar ordinario necesitaría más tiempo que la edad del Universo para frenarse tanto.