La batería cuántica, diseñada según el principio de los complejos captadores de luz bacterianos, almacena energía como una esponja que no devuelve el agua. Sorprendentemente, el trabajo extraído puede superar la capacidad. Estos dispositivos prometen carga ultrarrápida y pérdidas mínimas.
🎯 Las trampas de luz bacterianas transmiten energía con un 100% de eficiencia, sin pérdidas ni calentamiento, un sueño energético aún inalcanzable.