Un haz de electrones en un acelerador se parece a una bandada de pájaros: vuela en grupo compacto, pero con el tiempo se dispersa. Para mantener las partículas juntas, normalmente se utilizan imanes pesados. Aquí se prescindió de ellos: el haz se comprimió a sí mismo.
En el experimento en la instalación FACET-II, un haz de 10 mil millones de electrones (carga de 1 nC) con energía de 10 GeV se hizo pasar a través de una pila de láminas metálicas delgadas. Cuando el haz atraviesa una lámina, su campo magnético se refleja en ella y regresa al haz. Este campo reflejado actúa sobre el propio haz y lo comprime, como si una mano invisible reuniera a los pájaros dispersos de vuelta en la bandada.
Cada lámina sucesiva intensifica el enfoque. Las mediciones mostraron que el haz se vuelve notablemente más denso después de atravesar la pila. Los resultados coincidieron con los cálculos y las simulaciones por computadora.
Este método de enfoque es simple y no requiere un ajuste preciso: el haz se alinea solo con las láminas. Esto puede ser útil para estudiar haces ultradensos y la radiación intensa que generan.
Una carga de 1 nC equivale a aproximadamente 10 mil millones de electrones reunidos en un haz más delgado que un cabello humano.
En la ciencia ficción, los haces densos de partículas se usan a menudo como armas o herramientas para cortar materiales; aquí se aplica un principio similar de enfoque sin imanes voluminosos.