
El punto donde se encuentran los rayos o partículas convergentes tras ser desviados por una lente.El foco es el punto en el que convergen los rayos de luz, sonido o partículas tras ser reflejados o refractados por una lente o un espejo. En óptica, una lente perfecta enfoca los rayos paralelos en un solo punto, pero en la práctica, las aberraciones y la difracción dispersan el foco en una mancha finita. El concepto va más allá de la luz: las lentes gravitacionales enfocan la luz de objetos distantes, y en física de partículas, las lentes magnéticas enfocan haces de partículas cargadas.
El concepto de foco se remonta a los espejos ustorios de la antigua Grecia, pero la descripción matemática fue desarrollada por Ibn al-Haytham en el siglo XI y posteriormente refinada por Kepler y Descartes.
Una lente desvía los rayos según la ley de Snell, y la cantidad de desviación depende del ángulo de incidencia y del índice de refracción. En una lente esférica, los rayos paralelos al eje óptico convergen en el punto focal, situado a una distancia igual a la distancia focal. En el lenteo gravitacional, los objetos masivos curvan el espacio-tiempo, desviando las trayectorias de la luz de modo que los rayos de una fuente distante convergen en un foco, aunque la analogía es imperfecta debido a la ausencia de un punto focal único.
El enfoque es esencial en telescopios, microscopios, cámaras y sistemas láser; el lenteo gravitacional se utiliza para estudiar la materia oscura y galaxias lejanas, y para buscar axiones, como se describe en el artículo citado.
Una lente gravitacional puede producir múltiples imágenes del mismo objeto distante, y el foco de estas imágenes puede ser tan nítido que actúa como un telescopio natural, magnificando objetos a miles de millones de años luz.











