Una protuberancia solar vista al trasluz exprés

Original: "Analysis of Lyman-beta and Lyman-gamma Lines in a Pre-Eruptive and Eruptive Prominence with Solar Orbiter SPICE Observations"
arXiv:2604.13990 · 2026-04-15 · CC BY 4.0 · 2 min
El instrumento SPICE ha visto por primera vez cómo cambia una nube de plasma sobre el Sol justo antes de desprenderse.

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Sobre el borde del disco solar cuelga una nube de gas caliente y tenue: una protuberancia. Puede permanecer allí durante semanas y, de repente, desprenderse y salir disparada hacia el espacio. El 15 de abril de 2023, el instrumento SPICE de la sonda Solar Orbiter observó por primera vez una nube de este tipo con gran detalle en luz ultravioleta.

El espectrómetro SPICE descompone la luz de la protuberancia en colores, igual que un prisma descompone un rayo de luz blanca en un arcoíris. En ese espectro se ven líneas brillantes de hidrógeno: Lyman-beta y Lyman-gamma. Por su brillo y su anchura se puede deducir qué ocurre dentro de la nube: cuán densa, caliente y transparente es.

Resulta que, justo antes de desprenderse, la protuberancia comienza a "respirar": la densidad y la temperatura en sus distintas partes cambian de manera desigual. Unas zonas se vuelven más brillantes, otras se atenúan. Es como cuando antes de una tormenta el viento se intensifica y luego amaina, pero a una escala de cientos de miles de kilómetros.

La anchura de una línea espectral funciona como un velocímetro: cuanto más rápido se mueven los átomos del gas, más ancha es la línea. En la protuberancia, las líneas de Lyman se ensanchan antes de la erupción: el gas se pone en movimiento.

En paralelo, el telescopio terrestre GONG filmaba la misma nube en la luz roja del hidrógeno (la línea H-alfa). Comparando dos imágenes tomadas con una diferencia de tiempo, los científicos calcularon que la protuberancia ascendía a una velocidad de unos 30 kilómetros por segundo. Es como ir de Madrid a Barcelona en menos de un minuto.

Estas mediciones no solo importan a los astrónomos. Cuando una protuberancia se desprende, se convierte en una eyección de masa coronal: una nube de partículas cargadas que viaja hacia la Tierra y puede provocar tormentas magnéticas. Cuanto antes detectemos los primeros signos del desprendimiento, más preciso será el pronóstico del clima espacial.

Las líneas de Lyman deben su nombre al físico estadounidense Theodore Lyman, quien las descubrió en 1906. Se producen cuando un electrón del átomo de hidrógeno salta desde la primera órbita a una más alta y viceversa.

En la película "Señales" (2009), una potente llamarada solar destruye la vida en la Tierra. Las protuberancias son precursoras de estas llamaradas, y su estudio ayuda a comprender cuán real es esa amenaza.

Científicos
Christian DopplerD. B. McLaughlinDidier QuelozMichel MayorR. A. RossiterMax Planck
Conceptos
protuberancia línea Lyman alfa romano orbitador solar líneas de emisión anchas