Una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre causada por la interacción del viento solar y el campo magnético.Una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre causada por la interacción del viento solar y el campo magnético. Cuando el viento solar transporta un fuerte campo magnético dirigido hacia el sur, puede reconectarse con las líneas del campo magnético terrestre orientadas hacia el norte, permitiendo que la energía y las partículas entren en la magnetosfera. Esto conduce a corrientes eléctricas intensificadas, auroras, y puede perturbar satélites, redes eléctricas y comunicaciones.
La conexión entre la actividad solar y las perturbaciones magnéticas en la Tierra fue reconocida por primera vez en el siglo XIX, siendo el Evento de Carrington de 1859 un famoso ejemplo temprano. El término 'tormenta magnética' fue acuñado por Alexander von Humboldt.
El viento solar comprime el campo magnético terrestre en el lado diurno y lo estira formando una larga cola en el lado nocturno. Durante una tormenta magnética, se produce la reconexión magnética, inyectando partículas de alta energía en la magnetosfera interna. Estas partículas generan intensas corrientes anulares que alteran el campo magnético en la superficie terrestre, lo cual se mide con magnetómetros.
La predicción de tormentas magnéticas es crucial para proteger las redes eléctricas, los sistemas GPS y los satélites de los daños causados por corrientes inducidas y radiación.
La mayor tormenta magnética registrada, el Evento de Carrington de 1859, provocó auroras visibles hasta el Caribe y perturbó los sistemas telegráficos en todo el mundo.













