En 2010, los científicos midieron el tamaño del protón usando hidrógeno muónico, un átomo de hidrógeno donde el electrón es reemplazado por un muón, su gemelo más pesado. El valor fue significativamente menor que el obtenido del hidrógeno ordinario y de la dispersión de electrones. Esta discrepancia insinuaba una posible violación de la universalidad de los leptones, el principio de que los electrones y muones deberían comportarse de manera idéntica excepto por su masa. Experimentos recientes han resuelto la inconsistencia, mostrando que el tamaño del protón es el mismo sin importar la sonda utilizada. El enigma del radio del protón ha sido finalmente resuelto.
Para conocer el tamaño real del protón, los físicos reemplazaron el electrón en el átomo de hidrógeno por su copia pesada: el muón. El muón, como una lupa con aumento de mil veces, se acerca al núcleo y «palpa» el protón con una precisión antes inalcanzable. El análisis espectroscópico mostró que el protón es aproximadamente un 4% más compacto de lo que indicaban los experimentos antiguos con el electrón ordinario.
Esto supuso un desafío para el Modelo Estándar y su principio de universalidad de los leptones: la idea de que todas las partículas ligeras obedecen las mismas leyes eléctricas. Parecía que dos lupas distintas dibujaban imágenes contradictorias del mismo objeto.
Sin embargo, la revisión de los datos antiguos reveló un fallo. Resultó que la «lupa» electrónica tenía un error no detectado: distorsionaba ligeramente la imagen. Tras la calibración, ambas lupas coincidieron en el mismo tamaño. El misterio se esfumó, la física sobrevivió.
🎯 El muón se desintegra en 2 microsegundos. La luz, en ese tiempo, recorre solo 600 metros. Pero eso basta para que el hidrógeno muónico proporcione el tamaño más preciso del protón en la historia.