El latido del agujero negro se ha vuelto regular exprés

Original: "Persistence of the Millihertz X-ray Quasi-Periodic Oscillation in the Active Galactic Nucleus 1ES 1927+654"
arXiv:2604.16688 · 2026-04-17 · CC BY 4.0 · 2 min
Un faro cósmico parpadea con una frecuencia de un pulso cada seis minutos y medio, y no falla desde hace dos años.

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En el centro de la galaxia 1ES 1927+654 vive un agujero negro que se comporta como un faro con un mecanismo irregular. Cada seis minutos y medio emite una ráfaga de luz de rayos X, y los astrónomos llevan escuchando este ritmo desde 2022. Al principio, el 'faro' se aceleraba y se ralentizaba: la frecuencia oscilaba entre un pulso cada dieciocho minutos y uno cada siete. Pero luego, como si un mecánico hubiera ajustado el muelle, el pulso se ha estabilizado en una sola nota.

El telescopio XMM-Newton ha seguido la galaxia durante un año y medio y ha acumulado más de novecientos de estos 'latidos', un récord para objetos similares. Resulta que el pulso no solo es regular: no tiene un segundo eco más débil, que suele aparecer en las fuentes pulsantes. En cambio, hay un extraño retraso: la luz de rayos X blandos llega un poco después que la de rayos X duros, y este retraso no cambia incluso cuando el ritmo intentaba desviarse. Es como si el faro tuviera dos espejos: uno responsable del destello en sí y otro de su reflejo, y el segundo siempre se retrasa el mismo tiempo.

El agujero negro no solo parpadea: durante cada ciclo, su brillo puede saltar casi al doble y luego caer por debajo de lo normal. Este patrón —caída, subida, descenso— se repite desde hace varios años sin un solo fallo.

El segundo telescopio, NuSTAR, ha captado por primera vez el mismo pulso en rayos X más duros. Dos instrumentos diferentes ven el mismo latido, lo que significa que es real y no una interferencia en los datos. Lo que hace pulsar al agujero negro aún no está claro. Quizás a su alrededor orbita un denso cúmulo de gas que periódicamente bloquea la luz, como una mano delante de una linterna. O quizás la propia corona —la región sobrecalentada sobre el agujero— respira, contrayéndose y expandiéndose. Por ahora, ningún modelo explica las tres rarezas a la vez: el ritmo regular, el retraso del eco y los bruscos saltos de brillo.

Durante las observaciones, este pulso ha 'tictaqueado' más de novecientas veces. Si cada latido fuera un paso, el agujero negro habría recorrido la distancia de la Tierra a la Luna.

En la novela 'Solaris' de Stanislaw Lem, el océano del planeta pulsa con una regularidad misteriosa que los científicos no pueden explicar, algo parecido a este latido del agujero negro.

Científicos
Stephen HawkingJacob BekensteinFritz ZwickyBernhard RiemannJoseph WeberKarl Schwarzschild
Conceptos
oscilación cuasiperiódica quasi biennial oscillation actividad AGN cambiante